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Un equipo tecnológico como el Galaxy S11 o iPad Air de aproximadamente US $1.000 puede terminar costando más de US $1.500 en la Argentina. La diferencia aparece incluso en un escenario de menor presión arancelaria, porque el precio final no depende únicamente del valor internacional del producto, también incluye impuestos, logística, garantía, financiación, disponibilidad y la cotización utilizada para convertir pesos a dólares.
El viernes 14 de agosto de 2026, el dólar oficial minorista se ubicó en $1.515 para la venta, según la cotización del Banco Nación. En la misma jornada, el dólar blue llegó a $1.545 y el dólar MEP se ubicó cerca de $1.527. La brecha entre el oficial y el blue fue reducida en términos porcentuales, pero aun así modificó el resultado de cualquier comparación expresada en dólares.
Con esos valores, un equipo de US $1.000 equivale a $1.515.000 si se utiliza el dólar oficial o a $1.545.000 si se toma el blue. La diferencia de $30.000 no explica por sí sola el encarecimiento de los productos importados, pero muestra por qué es necesario aclarar qué cotización se utilizó.
Si el equipo se vende a $2.300.000, por ejemplo, su precio será de US $1.518 al dólar oficial y de US $1.489 al blue. La cifra cambia, aunque el producto siga costando exactamente lo mismo en pesos.
La que sirve como ejemplo de esa brecha en cuánto sale una Galaxy S11. Una comparación publicada en marzo de 2026 registró un precio de 899.990 pesos chilenos en Chile, equivalente a unos US$ 979, mientras que en la Argentina se informó un valor de $2.359.182.
Con el dólar oficial de ese momento, el precio argentino representaba aproximadamente US $1.667. La diferencia era cercana a US $688, una distancia demasiado grande para atribuirla solamente a la conversión monetaria.
Los valores observados posteriormente también exhibieron variaciones. Una versión de la Tablet Samsung Galaxy Tab S11 Ultra 256 Gb Funda + Teclado se ofreció en julio de 2026 por $3.990.000.
Al convertir esos importes con el dólar oficial del 14 de agosto, el resultado se ubicaba entre US $2.591 y US $2.622, según se tomará el precio promocional o el de lista. Así que buscar la Galaxy Tab S11 Ultra con teclado se vuelve una decisión importante que tomar pero con grandes beneficios a largo plazo.
Al querer comprar un iPad Air de 11 pulgadas presenta una situación parecida. La versión con chip M3, 128 GB y conectividad Wi-Fi se publicó con un precio de lista de $1.943.149 y un valor promocional de $1.457.361. Con la cotización oficial actual, esos importes equivalen aproximadamente a US $1.283 y US $962. La diferencia entre ambos precios es de unos US $321, aunque se trata del mismo modelo y de la misma capacidad.
También hay referencias expresadas directamente en dólares. Un relevamiento de modelos de iPad Air 11 publicado durante 2026 ubicó la versión M3 de 128 GB en torno de US $970 y la de 256 GB cerca de US $1.070. Las configuraciones con más almacenamiento elevaban todavía más el valor.
El primer factor es el tipo de cambio. Aunque la brecha entre las cotizaciones se redujo, el mercado tecnológico continúa utilizando distintas referencias para fijar precios y reponer productos. Un importador puede calcular sus costos con una cotización cercana al dólar financiero, mientras que el consumidor suele comparar con el dólar blue o con el valor internacional publicado por el fabricante.
Por eso, dos personas pueden llegar a conclusiones distintas sobre si un equipo está caro o barato.
El segundo factor son los impuestos. Desde el 15 de enero de 2026, los celulares importados ingresan con arancel de importación cero.
La medida fue presentada por el Gobierno como una forma de mejorar la oferta y facilitar el acceso a la tecnología. Antes de la eliminación total, el arancel había bajado del 16% al 8% como parte de una reducción gradual.
Sin embargo, el arancel cero no significa que el producto quede libre de cargas. Los celulares todavía pueden estar alcanzados por el IVA, los impuestos internos y otros costos asociados con la nacionalización.
Además, la medida no se aplica automáticamente a todos los productos electrónicos. Las tablets, computadoras y accesorios pueden tener una clasificación aduanera diferente, con reglas específicas según la posición arancelaria y el modo en que ingresan al país.
El tercer componente es la cadena logística. El traslado internacional, el seguro, el almacenamiento, los trámites aduaneros y la distribución forman parte del costo que termina soportando el comprador. A esto se suma el riesgo de mantener el inventario en un contexto de inflación y cambios frecuentes en los precios. Si el stock se adquirió a un tipo de cambio más alto, la reposición puede trasladarse al precio aunque el dólar haya bajado temporalmente.
La garantía también influye. Un equipo con respaldo local, servicio técnico y posibilidad de gestionar un cambio suele costar más que otro ingresado sin cobertura formal.
La diferencia no necesariamente representa una ganancia adicional, puede incluir repuestos, atención posventa, cumplimiento de normas y el riesgo de responder ante fallas. En productos de alto valor, como una iPad Air 11 o una Galaxy Tab S11, ese respaldo puede ser relevante para decidir.
Comparar modelos solamente por el nombre puede llevar a errores. La Samsung Galaxy Tab S11 puede venderse con 128 GB o 256 GB de almacenamiento, y la diferencia entre ambas variantes no se limita a la capacidad disponible. También pueden cambiar la memoria RAM, los accesorios incluidos, el teclado, la conectividad y la garantía.
En la Apple iPad Air 11, una versión de 128 GB no equivale a otra de 256 GB. El chip, la generación, el color y la conectividad también deben coincidir para que la comparación sea válida. Un precio atractivo puede corresponder a una generación anterior o a una unidad sin accesorios adicionales. Del mismo modo, una promoción por transferencia no debe compararse directamente con un precio financiado, porque las cuotas pueden incorporar costos financieros.
El momento de la compra también modifica la medición. En un mercado con movimientos cambiarios, un precio en pesos puede mantenerse durante algunos días y luego actualizarse de manera abrupta. Por esa razón, una cifra expresada en dólares solo es útil si incluye la fecha y el tipo de cambio de referencia. Sin esos datos, la comparación pierde precisión.